Como escritor siempre
te dicen que tienes que encontrar tu voz narrativa, pero a veces me pregunto
cómo podría hallar esa voz, si a veces ni me reconozco en el espejo. Mis frases
quedan huecas, incompletas y sin sentidos, no logro hallarme en esta vida menos
logró encontrar esa voz narrativa que quisiera me sacara de la pobreza y
cumpliera todos mis sueños. Aunque sí, exagero, no soy pobre gracias a Dios,
pero se puede estar mejor claro que sí, pero vamos que ser escritor y
millonario no son sinónimos, es casi una excepción de la regla tener dinero
siendo escritor. Pero la parte de cumplir mis sueños no estaría mal, ver mi
nombre en un pedazo de cartulina con colores y mis palabras impresas en un
montón de hojas de papel me haría tan feliz.
Los sueños son sueños
y las metas son metas, aún no sé cómo convertir mi sueño en una meta, en un
mundo donde vivir de tus sueños es casi improbable, donde lo más importante en
la vida es el dinero que la mayoría no tenemos y pasamos la vida entera y la
muerte también tratando de conseguirlo para luego guardarlo para cuando nos
duelan los huesos.
Los sueños se
persiguen, pero si los persigues demasiados te olvidas de la parte importante
que es conseguir el dinero de la renta o para la comida o para los servicios o para
la consulta médica o para cualquier otra cosa más importante. Porque ese es el
problema de los sueños en este mundo, no son importantes, son esas cosas que
viven en nuestra mente que deseamos con el alma pero vivimos relegando sin
parar porque hay cosas más importantes, los sueños se vuelven importantes
cuando les damos importancia y un valor, y cuando el sistema ve que si es
posible monetizarlo, allí te conviertes en un soñador que venció al sistema,
pero en los inicios es cualquier tontería que deberías abandonar porque solo
pierdes el tiempo, o eso te dice todo el mundo, que te vas a morir de hambre,
que te lo vienen diciendo desde niña, que mejor sea un hobbie, que así es
seguro y nadie pierde ni gana nada, mejor titúlate que así si lo logras tendrás
más credibilidad, es una charla larga y constante en la que todo el mundo ha
luchado por convencerte que tu sueño en primera instancia no es factible y que
la oportunidad de que lo logres es absolutamente mínima y deberías hacerte la
idea desde ya.
Y mira que lo han
logrado, que he renunciado a mi sueño incontables veces, casi tatuándome en la
piel el recordatorio de que probablemente no lo lograre, porque quien sabe si
tenga el talento, porque quien sabe si hay espacio para mi en ese mundo, porque
si no tengo el talento tampoco tengo el carisma, ni los seguidores, ni el
reconocimiento, ni el dinero, ni el engament, solo tengo mi sueño.
Y aquí es donde recae
el otro problema con los sueños, que es más difícil abandonarlos de lo que la
gente piensa. Critican mucho a la gente supuestamente no tiene sueños, y no es
que no los tengas es que sus sueños son más realistas y la verdad que
admiración, el poder vivir tu vida obsesionado con una cosa plausible, real,
que casi puedes tocarla desde que naces, que trabajas para ello y la obtienes
como un ciudadano exitoso promedio, que tu sueño es una casa a la orilla del
mar, el título de esa carrera que tanto anhelas, la familia hermosa de
portarretrato y saben algo, esos sueños suenan hasta más difíciles de conseguir
para la mayor parte de la población pero mientras tanto estoy llorando por no
tener un libro con mi nombre.
Porque podría ir a la
esquina e imprimir mi libro, pegarle una portada y ta-da, libro listo, pero que
lógica tiene un solo libro, como tengo un libro entre las manos y hago que la
gente lo lea, porque para leerlo yo, es mío, me lo se casi de memoria, y aun
así me emociono cada vez que leo mis palabras, así de egocéntrica soy.
Porque a los
soñadores es más fácil arrancarles la cabeza que el sueño, porque renunciar a su
sueño es renunciar a su alma y esa es la respuesta por la cual hay tanta gente en el mundo rondando por ahí haciendo las cosas sin corazón porque
renunciaron a su más grande sueño y lean que lo sigo llamando sueño y no meta
porque para la mayoría sigue siendo esa idea lejana de algo que no sabes si
alguna vez harás, que parece hecho para otra persona, para otra vida y duele
cuando recuerdas que no tienes otra vida y parece que la vida te pasa por
encima y tu vives todos los días, los mismos días en tu cajita sin salida porque
eso no te corresponde a ti, porque soñar es para otras personas porque el mundo
ahí afuera no es tu lugar y te toca vivir otro tipo de vida porque pareciera
que construir la vida que queremos y no la que nos tocó se ha convertido en un
privilegio.
Doriany
Dices sueño y estás despierta, niegas y afirmas , vas y vienes hilvanas la idea y la desatas, real y paradójico, claro y confuso a la vez, sublime e irreverente, comprendido o no. Todo eso es un escritor entonces no es un sueño sino una realidad en proceso que se resiste a ser vencida. Es la pluma que se desprende del ave en su vuelo y ya en tierra aunque sea al soplo del viento prefiere volver a volar. Pues vuela si tú destino está en el aire, vuela eso escuchó la pluma. Que has escuchado mi niña ?
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